miércoles, 22 de mayo de 2013

El Gran conductor

La fuerza de un hombre que desafió los preceptos conservadores 

“El primer trabajador”; entonces, ¿antes no hubo?. Históricamente los trabajadores fueron invisibles hasta el momento en que el militar Juan Domingo Perón decidió meterse a hacer política.  

La historia del trabajador arranca cuando un estratega y astuto militar decide poner la atención en una clase que hasta el momento sólo era vista como “la marginalidad” de la sociedad. A pesar de haber sido en cantidad numérica mucho más importante que la clase alta dominante, el hecho de no ser hijos de cuna de oro los mantuvo ocultos durante mucho tiempo. Como la inteligencia de Perón no era poca, percató que ese cúmulo de trabajadores podían ser  su camino al poder, y decidió, por fin, viar sus estrategias políticas para ese lado, el lado que defendía el trabajo y el esfuerzo de la gran cantidad de habitantes que sostenía la economía del país y mantenía ricos a los ricos.

Porque si bien fueron marginados por la historia, fueron éstos los que la mantuvieron viva. ¿De quién es la responsabilidad sino es de los trabajadores de que el país haya salido adelante luego de una crisis como fue la del ’29? ¿Cómo los ricos continuaron enriqueciéndose sino es gracias al sudor de sus frentes? ¿Cuál era la razón por la cual ningún político hasta el momento decidió cuidar a la clase encargada de la economía nacional? Porque aquel que todo lo tiene, no tiene necesidad de trabajar para conseguir lo que quiere; pero aquel que nada tiene, no sólo tiene la necesidad de trabajar por lo suyo, sino también por lo de los otros. Fueron y van a seguir siendo un mal necesario, porque los ricos no van a ensuciar sus manos por lo que quieren, o tal vez sí, pero no 20 horas por día. 

 Así funcionó la sociedad hasta que “el primer trabajador” consiguió poder para darles luz a los que se mantuvieron en la oscuridad por tanto tiempo. No fue pura suerte que Perón tuvo tanto éxito y tanta repercusión. Por primera vez en la historia, el trabajador encontró un representante en el poder, alguien que se interesó en su lucha día a día tras largas jornadas laborales, en su salud, en su descanso, o mejor dicho, en hacerles ver a ellos mismos que se merecían un descanso. Los trabajadores fueron dignos de derechos sociales que más que sociales debieron ser naturales. ¿Si Dios descansó un día después de tanto trabajo, por qué los trabajadores con jornadas mucho más extensas y forzadas que Él, no se lo merecen?

Perón logró derechos revolucionarios que hoy en día son moneda común dentro de la gran masa trabajadora. Y eso no fue ni es poca cosa. Le puso voz a la parte de la sociedad que mantuvieron callada durante tanto tiempo.  Y de esa manera, les dio fuerza como conjunto, les dio una identidad, y les hizo darse cuenta que son una parte importante dentro de la sociedad. 



Caricatura del General 


El pueblo peronista 

No hay comentarios:

Publicar un comentario