domingo, 11 de agosto de 2013

Pensar la vida en 6W...

¿Qué es lo primero que pensás cuando abrís los ojos?
¿Qué te motiva a levantarte?
¿Qué cosas vas a hacer hoy que te hagan feliz?
¿Qué ves cuando miras?
¿Qué observas cuando ves?
¿Qué oís cuando escuchas?
¿Qué haces para ser feliz?
¿Qué haces para hacer feliz a otros? 
¿Qué cosa te alegra el alma?

¿Cómo se hace para seguir adelante?
¿Cómo hacemos para no ver lo que sucede a nuestro alrededor?
¿Cómo hacemos para no dejarnos corromper por el sistema?
¿Cómo se aguantan las légrimas cuando el dolor mata por dentro?
¿Cómo hacer para confiar en las palabras cuando te mintieron repetidas veces?

¿Cuándo fue que la gente se olvido de vivir?
¿Cuándo fue que la gente regaló su vida a un sistema tan frívolo?
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste realmente feliz?
¿Cuándo fue tu última sonrisa?
¿Cuándo tu última carcajada?
¿Cuándo fue la última vez que despegaste los pies del suelo pensando en tus sueños?
¿Cuándo fue que dejamos de ser una sociedad respetuosa?
¿Cuándo fue el maldito día que se condenó al pueblo al sometimiento capitalista?
¿Cuándo fue la única vez que un político hizo algo por la gente?
¿Cuándo fue la última vez que miraste el cielo solo para apreciar su belleza?
¿Cuándo fue la última vez que caminaste descalzo por el pasto fresco?
¿Cuándo fue la última vez que hiciste feliz a otros?

¿Dónde se enterró la verdad olvidada por la historia?
¿Dónde están los ideales de revolución que lograron tantos cambios?
¿Dónde dejamos nuestros valores por miedo a ser avergonzados?
¿Dónde pusimos nuestra dignidad como personas para entregarnos al capitalismo?
¿Dónde esta la ventaja de un mundo globalizado si las personas se comunican cada vez menos?

¿Por qué no vemos más allá?
¿Por qué no decidimos ir tras la verdad?
¿Por qué nos conformamos con tan poco?
¿Por qué no luchamos para cambiar aquello que esta mal?
¿Por qué decidimos resignarnos a una vida superficial y vacía?
¿Por qué nos preocupa solo nuestro bienestar?
¿Por qué a nadie parece importarle la destrucción que las empresas hacen de la naturaleza?
¿Por que se llama progreso la construcción de ciudades a partir de la destrucción del medio ambiente?
¿Por qué el dinero ocupa un lugar más importante que el ser humano en la sociedad?
¿Quién se atrevió a robarse la madre tierra y convertirla en su sometida?
¿Quién fue el que decidió que los negros iban a ser los esclavos del mundo?
¿Quién fue el primero que creyó que la paz se consigue a través de la guerra?
¿Quién es el pobre diablo que cree que el dinero compra la felicidad?
¿Quién creyó que puede ser feliz sin cumplir sus sueños?
¿Quién dijo que soñar es malo?
¿Quién no sueña con un mundo sano?
¿Quién fue el responsable del mundo tal como lo conocemos hoy?
¿Quién fue el que fundó el mundo con bases egoístas y arrogantes?
¿Quién se pregunto algo de todo esto por lo menos una vez?


Somos pocos los que decidimos mirar mas profundo; ahí donde la luz natural y ni artificial llega pero si la del alma. Y de tan pocos que somos… cada vez somos mas.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Bienvenidos a la sociedad plástica; disfrute su estadía.

(El sistema no se responsabiliza por el hurto o la pérdida de objetos personales (tales como paciencia, alegría, sonrisas, amor, etc.) ni por las consecuencias de sus servicios prestados (stress, cansancio, intolerancia, inseguridad, violencia, arrogancia, etc.)


Comunicación que nos incomunica.

Redes de información que nos avasallan y nos enboban. De tanto que nos dicen, no sabemos nada. Pero tampoco nos preocupa. Como sociedad, preocupa llegar a fin de mes; pagando deudas a un sistema financiero que nos invita y recibe con los brazos abiertos al mundo del derroche, del consumismo. A un placer efímero que fácilmente se suplanta con otra “innecesidad básica”. 

De eso estamos echos, de “innecesidades básicas” que como sociedad naturalizamos. 
¿Por qué?

Para pasar la vida… Para pasar un día más como tantos otros olvidándonos de las viejas necesidades, las pasadas de moda. Sin acordarnos de aquellas que un día guardamos en un baúl y hoy están llenas de telarañas. Y no solo necesidades fisiológicas. Se nos olvidaron las necesidades del ALMA: amar, soñar, disfrutar, reir…

¿Cuántas veces al día se ama? ¿Cuántas se sueña? ¿Cuánto del día disfrutamos? Y ¿cuántas veces se nos escapa una sonrisa? O… ¿cuántas sonrisas robamos? Se nos olvidó lo bueno del alma; encerrados en una vida artificial y superficial que nos conduce por un camino vacío de sentimientos y lleno de arrogancia y narcisismo. Amor por mí y mi salvavidas económico. Y el prójimo… bueno allá él; de alguna forma se las arreglará. Un amor extraño, deformado por tanta plasticidad. ¿Por qué cambiar nuestro aspecto si sentimos verdadero amor por nosotros? El problema está en lo que vemos, leemos o escuchamos en los medios globalizados de comunicación: una cirugía nos genera autoconfianza.

¿Cómo podemos querer a otro si nosotros mismos debemos transformarnos para apreciarnos?
Y así nos pasamos la vida… Con nuestra vista fijada en asuntos de poca importancia. 

UN ENCIERRO DE LUJO

El capítulo en que la Viuda por primera vez, sitió miedo.
(análisis del libro de Pablo Llonto "La Noble Ernestina")

En 285 páginas, el periodista Pablo Llonto intentó revelar “El misterio de la mujer más poderosa de la Argentina”. Esa mujer que aprovechando su poder y su impunidad maneja desde hace tiempo los hilos del país. En su libro, el autor muestra el lado más oscuro de Ernestina Herrera de Noble, sus negocios, sus manejos y su postura a la hora de dirigir el diario Clarín.

En un relato entre sarcástico e irónico, pero siempre con respeto, el autor se ocupa de desenredar los hilos de la vida de la Señora, cómo su poder logra manejar el rumbo del país. El poder que tiene la Viuda supera en amplio el poder que puedan tener algunos de los funcionarios públicos. Con las tapas de su diario la mujer puede derrumbar a un político pero también redimir a cualquier delincuente. Sus tapas manejan la opinión de la gran clase media, la más amplia en la pirámide social de la Argentina.

Capítulo I, “Policiales”, el dramático relato de una encarcelación a la Viuda llama la atención del lector. ¿Cómo la mujer más poderosa del país iba a estar en “prisión” un 17 de diciembre? Por algunos días la Señora padeció el encierro, pero con ciertos lujos (por supuesto, una mujer que se apoderó, también, de dos niños durante la última dictadura militar no tiene por qué estar encerrada en una cárcel común), “ no era una celda para mujeres, de esas que existen en algunas comisarías del país, a donde hubiese ido a parar cualquier otra ciudadana por el mismo delito y en la que jamás le hubiesen permitido pasar tantas horas al lado de su hija Marcela como a la Directora (…) Las piecitas estaban como nuevas. (…) cama de una plaza, una mesa de luz sin estilo y un mueble sencillo para guardar la ropa.”

Sin embargo, su padecimiento apenas duro casi tres días y pudo disfrutar de la Nochebuena con “sus” chicos.
La historia contada por el Licenciado en Periodismo, deja en evidencia la impunidad que logró la Viuda desde que se hizo cargo del diario. Y también, deja al descubierto la manera en la que se maneja la información dentro de la redacción de Clarín. Es la historia de la “mentira” del multimedio. Al momento de la encarcelación de la Viuda, la redacción del diario se encontró en un gran dilema: ¿se escribe o no sobre el arresto de la directora del diario? ¿Se explica la causa?. En esas páginas, el autor deja en claro la manera en la que se maneja una información que pueda perjudicar el ritmo de la empresa periodística que es Clarín. Una vez más se pone en duda su veracidad, porque sea bueno o no para sus intereses, era una noticia “relevante” en el país, es decir, tenía que ser publicada, o ¿acaso la gente que consumía Clarín en ese momento no iba a enterarse de la situación de la Dueña? Al momento de tener que publicar la noticia sobre la detención de la Señora, la redacción de Clarín se encontró en un momento de desorientación total, en textual del libro: “La primera urgencia que atormentaba a Guareschi [secretario de redacción] era la página de Internet del diario que se jactaba de tener las informaciones más importantes del país en cuestión de segundos. Las agencias internacionales y la web de los principales medios de comunicación escupían la noticia de mayor impacto en los últimos meses mientras los lectores de Clarín digital no encontraban una sola mención a la detención de la Directora”. Con este “simple” ejemplo el autor siembra la semilla de la duda en el lector de Clarín (aunque tal vez sea raro que algún lector de Clarín lea este libro, ya que no creerían en las “mentiras” que dice sobre el diario y sus dueños). Duda que si es realmente fuerte, va a llevar a que se termine la lectura del libro, ya que la encarcelación de la Viuda es sólo el primer capítulo de todo el libro.

 El relato omnisciente en el que el autor cuenta la historia de esos casi tres días tormentosos en la vida de la Viuda dejan en claro su objetivo por romper con el estereotipo de que Clarín es “El Gran Diario Argentino” y el único independiente del país.  La estrategia del diario por cuidar siempre sus intereses estaba un tanto perdida en ese momento crucial en el prestigio del Grupo. Debían hacer algo para rescatar a su Directora, y una vez más, el diario decidió ir por el malo de la historia: “Alterados por los comentarios que iban de sección en sección y que hablaban de una libración en pocas horas más hasta las sospechas de que Magnetto estaría involucrado en las gestiones realizadas en 1976 para conseguir a los chicos, los periodistas de Clarín y en especial los de la sección Política, recibían directivas para ponerse al servicio de la destrucción de Marquevich [juez a cargo de la causa de la Viuda] . Lo primero que se les encargó fue a confección de un “perfil” del juez que resaltara la cantidad de fallos controvertidos y mal llevados que se acumulaban en su Juzgado”.


De esta forma, el autor deja bastante en claro que los manejos del diario Clarín siempre fueron y van a ser a favor de sus intereses, y la información al servicio de su economía. Toda noticia que perjudique sus status como el diario más popular del país, va a tener otra noticia que la “salve”, es decir, siempre va a haber alguien que va a ser más mentiroso que Clarín, o va a haber alguien que sea más culpable que la Viuda. Siempre Clarín va a salvarse gracias a la impunidad que le dieron los poderes políticos. Siempre Clarín va a tener otra víctima que atacar. Siempre va a tener como salvarse. Y así sigue la historia… 

ROCK NACIONAL: mucho más que pura música

El movimiento musical que supo captar las pasiones de los jóvenes

En el año 1967, los jóvenes por fin descubrieron las notas musicales que representaban los ideales y las preocupaciones que tenían en ese entonces. Por fin nacía una música que iba a trascender de generación en generación encontrando en la juventud su público más fiel.

 El rock nacional nació en manos de bandas conformadas por jóvenes que tenían preocupaciones y decidieron plasmarlas en la música. En la historia, siempre las revoluciones fueron llevadas a cabo por jóvenes, y la revolución del rock nacional en la Argentina no fue la excepción.  Era una música que nacía para revolucionar los oídos de los jóvenes, para motivarlos a creer en los cambios. El rock nacional que surgía en esos momentos generó todo un movimiento nuevo, en el que los jóvenes se sintieron partícipes por primera vez y que, aunque sea muy difícil de creer, tenía el sello de la argentinidad que tanto defendían.

 Las primeras tres grandes bandas que surgieron fueron Los Gatos, Manal y Almendra; ésta última, de la mano del gran Luis Alberto Spinetta logró imponer temas exitosos como “Muchacha ojos de papel” que resuena hasta el día de hoy.

  La función que cumplió el rock nacional no fue tan simple como hacer un nuevo estilo musical. El rock nacional llegó para romper con los tan ingenuos estribillos que se cantaban en esas épocas; el rock nacional llegó para imponerse y tuvo el privilegio de contar con grandes músicos. Lo excepcional de este movimiento musical es que hasta el día de hoy las canciones que engendró siguen sonando. Fue y es un movimiento musical que cuenta con miles de adeptos, que se siguen enamorando una y otra vez de las canciones de Spinetta, de Charly, de Fito Paez y que las cantan y las sienten tanto como los jóvenes que las disfrutaron por primera vez. Son artistas y canciones que nunca van a morir, que tienen el placer de ser escuchados por generaciones y que son una tradición argentina. Los jóvenes que crecieron escuchando a los grandes del rock, luego les traspasaron esa pasión a sus hijos, y sus hijos, fanáticos de igual manera que sus padres, lo harán con los suyos. Eso es el rock nacional, una generación de increíble música que nunca se agota. Los oídos nunca van a cansarse de escuchar “Rezo por vos”, y “El amor después del amor” va a seguir cumpliendo décadas y siempre va a ser un éxito.

 El rock nacional es la pasión de la juventud. Es un punto de encuentro para los amigos. Expresa todo aquello que los jóvenes no saben como expresarlo. Por eso, hay que sacarse el sombrero y agradecerles con el alma a los grandes que supieron plasmar los ideales de los jóvenes en sus canciones. Y también, valorar a aquellos que, inspirados por los impulsores del rock nacional, siguen haciendo temas que quedarán en la historia.  

  

LA PUBERTAD DE LA NOTICIA

El paso de la noticia informativa a la noticia ficcializada

Con el fin de la guerra fría se cayó no sólo un muro de piedra y una ideología política y societal, sino que también se derrumbó la forma en la que ése y los hechos que le siguieron se iban a relatar. 

Junto con la globalización, los medios de comunicación comenzaron a concentrarse en grandes monopolios informativos y guiaban su ambición por el oscuro camino del capitalismo. Cada vez más los intereses económicos fueron más importantes que la real tarea de un medio: INFORMAR; y cada vez más la ideología se filtró por las palabras que describían la noticia.

Así fue como el mercado de medios de comunicación creció de manera contundente y generó una competencia cada vez mayor. Esto requirió que los criterios a tener en cuenta a la hora de seleccionar los acontecimientos que luego serían noticia, cambiaran rotundamente y se concentraran en entretener al lector, más que en informarlo; ya que ahora el público tenía más oferta a la hora de satisfacer su demanda de actualidad. 

La noticia comenzó a ficcionalizarse; es decir; pasó a ser una construcción del propio medio con el fin de captar al público y ganarle en las cifras a su competencia.  Los hechos ahora son relatados de manera tal que atraiga y entretenga al cada vez más exigente lector. ¿Por qué el lector va a comprar un diario si puede leerlo por internet? Ahí es donde entra en juego la creatividad y el ingenio del medio para conseguir que se venda su realidad. Porque de eso se trata, de comprar la realidad que cada medio te vende. El lector compra la realidad que desea conocer; porque si bien en la actualidad los medios “informan” a la sociedad; primero construyen lo que quieren mostrar. Esto no significa que la información que manejen sea falsa, sino que a partir de esos datos que tienen en su poder, arman la noticia de manera que atraiga al lector pero sin contradecir sus intereses políticos y sobretodo económicos.

El problema reside en la oposición que puede encontrarse entre una línea editorial y otra. Muchas veces el lector encuentra un abanico de realidades tan inmenso que lo lleva a la indecisión y tal vez a la no variedad de los medios que consume. Así es como se forman los nuevos monopolios, los de la masa ideologizada, la que se agrupa dependiendo del medio que consume, o mejor dicho, que se agrupa bajo el ala de cierto empresario (sin saberlo, por supuesto). Y ahí, es cuando la sociedad pierde su autonomía y se convierte en un simple títere de la política y la economía. 

SI PENSAMOS, NO HAY QUIEN NOS DETENGA

Por Julieta Aguilera

Cuando uno piensa en qué diario leer se encuentra con un gran abanico de posibilidades, pero siempre termina eligiendo el que mas o menos concuerde con la propia ideología política. ¿Es correcto ese accionar por parte de los lectores? Tal vez sería mejor que uno eligiera un diario porque el periodista que escribe en tal sección “escribe lindo” o porque tal diario tiene el suplemento “viajes”.  Pero la realidad no es esa. La  sociedad en la que vivimos nos ofrece la misma cantidad de realidades como diarios hay en el kiosco. 

 El hecho de tener distintas verdades en todos los diarios del país es una situación un tanto incómoda para los que estudiamos comunicación y nos imaginamos nuestro futuro laboral. Pensar que en un futuro tal vez tengamos que vender nuestros ideales por los intereses económicos del dueño del medio al que trabajamos es una idea realmente triste. A nosotros nos enseñan la vocación de querer informar a la gente, y eso es algo que no vemos del todo reflejado en los medios actuales.

  El ejemplo de la lucha entre Clarín y Tiempo Argentino muestra de manera muy clara la decadencia en la que se encuentra inmerso el periodismo actual. Los periodistas pertenecientes a estos medios son los soldados de cada uno de los dueños de las empresas. Luchan con empeño por intereses ajenos, por intereses que si cambian, repercuten en sus trabajos. ¿En dónde les quedó la vocación periodística? ¿Los periodistas de Clarín realmente creen que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se incentivó para hacer desaparecer al medio? ¿Y los de Tiempo, realmente sienten que estamos completamente bien como país y que no queda más nada por hacer? ¿Cómo pueden haberse olvidado de lo que aprendieron cuando estudiaron periodismo? A mi como futura periodista, me da un poco de vergüenza. Yo, que me considero comunicóloga de alma, no puedo entender como es que llegaron a tal extremismo. No se entiende como es que hacen para no ver, por ejemplo, que el tener tantos medios centralizados y no permitir un flujo de información “normal”, es correcto. No se entiende tampoco, como un profesional nato puede haber vendido de tal manera sus conocimientos universitarios por un puesto de trabajo en el “Gran Diario Argentino”.  Tal vez esa afirmación sea un tanto “obvia” ya que, pensándolo mejor, el ser humano tiene a cegarse por sentir un poco de poder en sus manos, y debe ser que ser parte de Clarín se los brinda.

  Ahora bien, si el panorama informativo está corrompido de tal manera… ¿Por qué los lectores se conforman con leer una u otra versión de la realidad en lugar de compararlas? ¿Por qué los “anti K” solo consumen Clarín? ¿Por qué “los K” solo leen Tiempo Argentino?  ¿Por qué la sociedad no le demuestra a los dueños de los medios de comunicación que son capaces de decidir qué y cómo pensar? Porque si bien puede que se este encasillando a la gente en la idea de “sometimiento informacional”, los números de tiradas de Clarín no disminuyeron de manera extraordinaria; y eso demuestra que la gente todavía sigue comprando la realidad que les vende el grupo. Y no es específicamente que “no hay otra cosa”, sino es que la gente cree en lo que Clarín les vende. Y no está mal, porque lo que Clarín vende es verdad, pero es una verdad que está cargada de la ideología de los dueños del diario, y eso es precisamente lo que sí está mal. La ideología debe hacerla el propio individuo, no el medio que el individuo consume.  Los periodistas de hoy son militantes de las ideologías de sus dueños. Hoy se pusieron la camiseta del grupo al que pertenecen y se olvidaron de su verdadera función.


  El panorama actual es verdaderamente frustrante para los que todavía creemos en la vocación periodística. Pero en verdad, las anteriores páginas no tuvieron como objeto deprimir a los lectores ni asustarlos. Lo que en verdad se intentó desde este humilde lugar es darles el empujón de salir a la vida y dudar de todo. Con la duda uno aprende, y es así como se genera el conocimiento. Y un pueblo pensante no puede ser dominado por ningún medio ni por ningún político. Esa es, creo  yo, la solución a la guerra mediática en la que vivimos, y la solución a la no muy buena situación política, económica, social y cultural que atraviesa el país hace ya varios años. Es simple… “Es solo poder pensar”. 

EN EL PAÍS DE LA UNANIMIDAD

La ilógica crítica  a una ley que lucha por un país con más voces


En el año 2009 el gobierno nacional presentó un proyecto de ley que, como tantos otros, velaba por más igualdad social y principalmente, por multiplicidad de voces. Es que desde hacía varios años, el país se regía por una ley de radiodifusión antidemocrática que permitió la formación de multimedios en los que la gran cantidad de voces se unieron (o las unieron) en una sola.

El problema estuvo en que el pueblo ignoró por mucho tiempo (y lo siguen haciendo) los antecedentes a esta ley. Por un lado entender que no fue un solo ex presidente el que “vendió” el país, sino que ese ex presidente lo que en verdad hizo fue “comprar” el país que le ofrecieron. La culpa, como siempre, es de muchos. La culpa radica en que nunca el poder ejecutivo se encargó de la multiplicidad de voces, o nunca le importó. Claramente un país de pensamiento homogéneo le sirve a todos: al empresario dueño del multimedios porque controla todas las voces desde distintos lugares, y al ejecutivo que tenga una relación amigable con ese empresario.

Un empresario que llegue a todos los ámbitos en los que el pueblo pueda generar su opinión puede llegar a tener mucho más poder que hasta el propio gobernante de turno. Y ahí es donde se encuentra el negocio. Porque de más está decir que antes de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, poseer un medio de comunicación podía llegar a ser muy rentable y el ejemplo concreto es el famoso Grupo Clarín. Y esa es la razón por la cual hoy en día el ámbito de la información está tan desvirtuado. Hoy se informa desde el lugar político y económico que el dueño del multimedio posee. Entonces, ¿dónde quedó el verdadero espíritu periodístico? ¿Qué motiva a los periodistas de hoy a trabajar en grandes grupos de multimedios que les dicen sobre qué escribir, cómo escribir y qué pensar? Puede ser que se esté generalizando y no todos sean los que trabajan por intereses ajenos, pero sí es imposible de negar que los empleados de ciertos grupos monopólicos deban de estar locos si no apoyan la ley que regula la multiplicidad de voces. Es una ley que no busca hacer desaparecer nada, al contrario, busca generar más medios, más realidades. Es una ley necesaria para un país que se olvidó del verdadero espíritu del periodismo: informar.


¿Acaso no sirve que se escuchen las voces de los pueblos originarios? ¿Se cree que es poco lo que tienen para decir? O los estudiantes universitarios… ¿No es hora que dejen de pagar fortunas por espacios radiofónicos que deberían serles otorgados de manera gratuita y directa? ¿Tampoco tendrán nada para decir? Es hora de sacarse los protectores auditivos que vendieron los multimedios y escuchar la cantidad de voces que están luchando por su espacio. Es hora de que se ponga en marcha una ley que tiene como objetivo principal generar una sociedad crítica. Tiene que cambiarse el eje de la cuestión, dejar de pensar en el multimedio que puede desaparecer y pensar en las voces que pueden nacer. Porque lo que hoy en día se ve, es una sociedad uniforme en opinión impuesta. La ley está para cumplirse. Hay mucho por decir y muchas ganas de gritar. Hay una ley que simboliza un cambio rotundo en la forma de informarse que tenga el pueblo. Y el que dice que esta ley se realizó para perjudicar a un medio específico claramente sigue encerrado en el pensamiento centrado en UN grupo, que no representa a UN país entero.